La crítica de Juan: "Déjame Salir"

Ficha técnica:


Título original: Get Out
Año: 2017
Duración: 103 minutos
Director: Jordan Peele
País: Estados Unidos
Reparto: Daniel Kaluuya,  Allison Williams,  Catherine Keener,  Bradley Whitford,  Betty Gabriel, Caleb Landry Jones

Valiente pero irregular.


Enamoró a críticos y espectadores y supuso un auténtico taquillazo (costó cerca de cuatro millones y recaudó más de 250). Con un bajo presupuesto y una mezcla de terror y humor negro, Déjame Salir ha sido una de las películas más alabadas por la crítica este año, prueba irrefutable de ello: el famoso portal Rotten Tomatoes le otorga un 99%.

Todo huele a novedoso en este filme: un director novato, un protagonista prácticamente desconocido en el cine (sale en la serie Black Mirror), un tratamiento realmente original del racismo, con una perspectiva muy atrevida… ¿Es, para mí, tan buena como se dice?

Antes de desgranar el filme, esta es a grandes rasgos la sinopsis: Chris, un chico afroamericano y su novia (blanca) van a pasar unos días en casa de los padres de ella. Al protagonista le preocupa los posibles prejuicios raciales que puedan tener sus futuros suegros. Al llegar a la casa, todo parece ir normal, pero con el paso de las horas, una clase de descubrimientos del joven le llevarán a descubrir una verdad inimaginable.

Hablar de esta película sin spoilers es complicado. No quiero comentar demasiado acerca de la trama, porque considero que es una película de la que cuanto menos se sepa, mejor. 

Ante todo, independientemente de si la considero buena o mala, he de decir que Déjame Salir es una película DIFERENTE. Eso, es lo que la hace principalmente destacable. Es (en ciertos momentos )imprevisible, cruel, confusa. No es la típica película de miedo de hoy en día que abusa de “screamers” o subidas de volumen para asustar al espectador, ni tampoco trata los explotados temas de siempre: fantasmas, zombies, demonios… Los miedos del protagonista son reales y creíbles. 

Que una película sea original y demuestre imaginación se agradece mucho, pero no la hace directamente mejor. Siento decir, que no he encontrado en Déjame Salir una obra maestra, ni la experiencia cinematográfica “definitiva” en una película de miedo, como se ha vendido. Es en ciertos momentos muy predecible, tiene situaciones muy forzadas y agujeros de guion. Esto no la convierte en mala película, para nada, pero no puedo evitar pensar en el adjetivo “sobrevalorada”. El tema de la hipnosis es tratado de una forma muy superficial y la escena inicial de la película no tiene absolutamente nada que ver con lo que vemos luego, es incluso contradictoria.



Al director Jordan Peele le molesta que su película haya sido nominada en la categoría de comedia en los Globos de Oro, y no me extraña. Si es por la parte satírica, Déjame Salir no destaca en absoluto. El humor me ha decepcionado mucho: no lo he visto prácticamente presente. Lo más “gracioso” de la película llega a través del personaje de Rod (Lil Rel Howery), el amigo de Chris, que alivia en muchos momentos la tensión (lo cual no sé si es bueno en algunos casos). Ni humor negro, ni nada. 

Para que no nos quedemos con un mal sabor de boca, tengo que destacar algunas cosas: las actuaciones son muy buenas, me gusta mucho Daniel Kaluuya, el protagonista. Hay quien lo sitúa en la carrera por el Oscar a Mejor Actor, ojalá esté, como mínimo, nominado (ya lo está en los Globos de Oro). Transmite lo que tiene que transmitir, se cree al personaje. El resto del reparto está igualmente bien, la familia Armitage y sus trabajadores nos producen miedo y cierto odio. La dirección de Jordan Peele en su primer largometraje es muy buena y la fotografía nos permite adentrarnos en la historia y la angustia que siente el protagonista. Hay un enfoque atrevido sobre el racismo. 


La actuación de Daniel Kaluuya es sobresaliente

Hay escenas que causan ciertamente terror e incredulidad, más cuando uno empieza a atar cabos con otros momentos de la película. Es una de esas cintas que requieren plena atención en los detalles y en lo que se dice.

Déjame Salir me deja una sensación agridulce. Uno no pasa un mal rato viéndola (es además relativamente corta), pero no se puede evitar la sensación de que podría haber sido mejor, mucho mejor. Falla en su último acto y no es redonda por los fallos que arrastra (mencionados más arriba). Ante todo, repito, que no es una mala película y merece la pena verla, más que sea por ver algo “nuevo”. ¿De las mejores del año? En mi caso, y a la espera de ver tantas pelis: (The Disaster Artist, The Post, Lady Bird, Tres anuncios a las afueras…) no.


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